7 consejos para los jóvenes empresarios

El mundo necesita nuevos empresarios. Los empresarios crean empleo, elevan el nivel de vida, introducen nuevas tecnologías en la sociedad y mantienen viva la competencia en el mercado. Iniciar un negocio es una cuestión difícil, por lo que es vital que la próxima generación tenga las posibilidades para llevarlo a cabo. Todos confiamos en los jóvenes para que lleven a cabo la innovación. 

Siendo un empresario novato como soy, te daré los consejos que me empujaron a crear mi propia empresa y a poder realizarlo de manera satisfactoria:

1. Pasión. Tú fallarás. Eso es parte del juego. Los fracasos son más propensos a conducir al éxito si te involucras en algo en lo que crees. Iniciar un negocio sólo por iniciarlo te dejará sin dirección, quemado y, en última instancia, de vuelta en el punto de salida. Elige un ámbito que te apasione y sumérgete en él.

2. Define tu mercado. Ya has escuchado esto antes. Es uno de los errores más comunes que los empresarios cometen. Hay que se conscientes del alcance que podemos tener. Si aún estas estudiando, seguramente optar por un mercado local, o incluso por los compañeros de universidad puede ser una buena manera de comenzar. Internet nos da alcance casi infinito, pero es vital estrechar el mercado hasta lo que es realista, y apuntar a ellos de manera efectiva.

3. Precio. La toma de riesgos es importante en cualquier empresa nueva, siempre que sea razonable. Considere proporcionar su producto o servicio en el nivel más básico posible (también llamado producto viable mínimo). Una pequeña inversión por adelantado puede enganchar a nuevos clientes o inversores antes de arriesgar más dinero. Su objetivo define el precio ideal. Examina tu mercado y ajusta el precio en consecuencia. Siempre puedes reevaluar los precios a medida que crece.

4. Debes ser honesto. Este consejo se aplica a ti, a tus empleados y a tus clientes. Hay que ser honesto respecto al alcance de nuestro negocio. No hace ningún bien exagerar cuando en realidad no tenemos el dinero ni las horas para comprometerse con un proyecto. Se honesto acerca de lo que tus socios y clientes pueden esperar, y lo que tu esperas a cambio.

5. Utilizar, pero sin abusar, las redes sociales. Los jóvenes están siempre dispuestos a apostar por los medios online, y eso no es una mala idea. Pero es importante pensar cuidadosamente antes de lanzarnos a la red. Las redes sociales son obviamente una herramienta de gran alcance. Centrándolo en tu negocio puedes conseguir un alcance importante en un corto período de tiempo. Dicho esto, ten cuidado de no poner todos tus huevos en la misma cesta. Experimenta y mide los resultados, luego evalúa constantemente y decidaequé está funcionando, y en qué estás desperdiciando recursos.

6. No olvides las RRPP. Las relaciones de prensa tradicionales y online pueden producir una cobertura que tiene una vida útil más larga y de menor precio que la publicidad. Piensa en lo que hace que tu producto sea nuevo, interesante y relevante. Luego, habla con los medios de comunicación al respecto. Puedes obtener grandes críticas, menciones en los blogs, o incluso aparecer en los segmentos de noticias. Muchos medios de comunicación tienen secciones dedicadas a las personas que haciendo cosas sobresalientes. Incluso un artículo en el periódico local puede ser una valiosa fuente de publicidad.

7. Busca mentores. El comienzo de cualquier empresa puede ser estimulante, frustrante, liberador y aterrador a la vez. Recuerda, aunque las generaciones más jóvenes puedan ser más expertas en tecnología que aquellos que han estado en el negocio durante años, todavía hay principios básicos que requieren de la experiencia. Muchas comunidades ofrecen oportunidades de creación de redes para empresarios jóvenes y mayores. Aprovecha esto, y estoy seguro de que te sorprenderás por la riqueza de conocimientos de tus colegas tienen que ofrecer.

Estos consejos no aseguran el éxito, pero todo conocimiento ayuda para comenzar de manera exitosa la carrera empresarial.

Mejora tu negocio con las funciones de un sistema CRM

Desde que la dimensión online entró en nuestras casas, en la oficina y en nuestra forma de pensar han cambiado diferentes aspectos de nuestra vida cotidiana y profesional. En este post nos vamos a centrar en el tema laboral, sobre todo en el marketing, un mundo que gracias al Internet ha conseguido expandirse e incluso convertirse en uno de los departamentos más importantes de una empresa. Por ende, dentro de estos departamentos, al igual que en los de comunicación han surgido nuevas figuras profesionales e innovadoras estrategias para gestionar el correcto funcionamiento de la empresa en relación con sus clientes. Este es el caso de las funciones de un sistema CRM . ¿De qué estamos hablando?

Funciones de un sistema CRM

¿Qué es el CRM?

Estas son las siglas que se utilizan, dentro del ámbito del marketing, para referirse al Customer Relationship Management una innovadora estrategia cuyo objetivo es lograr la satisfacción del cliente de cada empresa. Este concepto también incluye todas las herramientas/software para ayudar u organizar la estructura de la empresa. En definitiva, este concepto representa la necesidad de entender, satisfacer y responder a las necesidades de los clientes de cualquier negocio. Esta figura nace unida a la necesidad de las empresas de ser más competitivas y de elegir como eje central de su negocio la fidelización con sus clientes.

Según los expertos, hay varias definiciones de CRM, pero todas llevan a la misma meta:

  • Según Gartner Group, el CRM es “una estrategia diseñada para optimizar la rentabilidad, utilidades y satisfacer al cliente para conocerlo mejor”.
  • Según Ronald S. Swift, el CRM se trata de “un enfoque empresarial que permite conocer la conducta de los clientes e influir en ésta mediante la comunicación”.
  • Según Woodburn Group, el CRM se trata de “una estrategia de negocio dirigida a entender, anticipar y administrar las necesidades de los clientes actuales y futuros de una organización”.

Tareas de un CRM

Dentro de las funciones principales de un CRM se podrían destacar las siguientes:

  • Segmentar el mercado.
  • Interactuación con los clientes.
  • Mantener las relaciones con el cliente.
  • Búsqueda de nuevos clientes.

Beneficios de un CRM

  • No necesita una gran inversión para su funcionamiento, ya que existen varios CRM gratuitos online para cumplir los objetivos de una forma fácil y sencilla.
  • Implementación rápida en el sistema de trabajo, ya que si se opta por las herramientas gratuitas es cuestión de poco tiempo adaptarse al software.
  • Atención personalizada al cliente, lo que repercutirá en una fidelización del mismo.
  • Gestión mejorada de las estrategias, ya que al tener una mejor gestión de los recursos el trabajo se vuelve eficiente y más efectivo.
  • Aumento de ventas, debido a la gestión eficiente del trabajo y buscar nuevos nichos de mercado.

Características de un software CRM

  • Visual e intuitivo: Poseer un interfaz simple para que el profesional aprenda a utilizarlo con facilidad y sea capaz de dominarlo en el menor tiempo posible.
  • Programable: Para que con un simple click se puedan asignar tareas a cada usuario y ver, por ejemplo, la fecha de entrega.
  • Capaz de generar información y exportaciones en pdf, Excel o html.
  • Integración con otras aplicaciones propias de las empresas.
  • Ayuda y soporte en línea.

¿Por qué es importante?

La semejanza entre un negocio y su cliente es exactamente la misma que la de un cantautor con su fan, sin él no sería nada. Una empresa depende de su cliente, ya que es una de las principales fuentes de financiación y, en cierto modo, trabajan para ellos.

Es por ello que cuidar de los clientes dejará más beneficios en la empresa. Invertir el tiempo de un negocio en estudiar las necesidades del cliente se verá, a largo plazo, reflejado en las ganancias. De ahí la frase de “quién tiene un cliente tiene un tesoro”. Es por ello que, en la actualidad, el cliente no solo tiene la razón si no que de él depende nuestra empresa (por aquello de, si el cliente no compra el negocio no se mantiene).

Es por ello que cualquier empresa debe transmitir valores como: confianza, accesibilidad, agilidad, cortesía, amabilidad, competencia y capacidad de comunicación. Y en está última es donde entran las funciones de un sistema CRM.

CRM y las redes sociales

Otra de las técnicas que viene vinculadas con las funciones de un sistema CRM son las redes sociales, que a día de hoy, se han convertido en toda una vía de comunicación, incluso para comunicar incidencias.

Para mejorar la efectividad de las redes sociales de cualquier negocio, los expertos afirman que es recomendable contar con una buena coordinación de funciones de un sistema CRM, con el fin de registrar las sugerencias de los clientes (propuestas, invidencias…).

Las redes sociales se han convertido en un arma poderosa tanto para empresas como para los usuarios y puede que sea una de las vías más efectivas para mantener las relaciones con los clientes. Todo ello sumado a una buena ejecución de las funciones de un sistema CRM hará que un negocio mejore la comunicación de sus valores, misiones y por supuesto a aumentar sus beneficios.

Hablar en público. Trucos y consejos para controlar los nervios

Hablar en público siempre genera un cierto nerviosismo. Recuerdo el momento en que tenía que preparar mi exposición oral para el colegio como uno de los más terroríficos de esos inocentes años. Aparentemente, no había ningún motivo por el cual uno pudiera ponerse nervioso por una simple exposición en público entre amigos y compañeros de clase, que, lejos de reírse de tus errores, iban a estar más pendientes del fatídico momento en que les tocase a ellos.

Boca seca, temblor en las manos, aceleración de las pulsaciones, sudor frio, inseguridad, nerviosismo en la voz…son solo algunos de los síntomas que podemos sentir cuando nos toca hablar en público durante una presentación o exposición. No hay porqué preocuparse, nos ocurre a todos. En realidad, esa sensación es necesaria para realizar una buena presentación, siempre y cuando esté bajo control. Veamos cómo gestionarla para que juegue a nuestro favor:

Antes de hablar en público

  • 1) Prepara el tema a consciencia

    Puede parecer obvio, pero es el primer paso que debes tener en cuenta para hablar en público. Si tienes opción de elegir un tema, escoge aquel que realmente te guste y te motive. Haz tu trabajo sobre lo que realmente te atraiga. De este modo te resultará mucho más fácil explicarlo y recordarlo sin perder el hilo de la exposición.

  • 2) Motívate

    Visualiza el éxito. Debes recordar que hablar en público no es una amenaza, es una oportunidad. Se trata de una oferta que se te presenta para poder demostrar todo lo que sabes (y disimular lo que no sabes).

    Una de las formas que utilizo para motivarme y relajarme es escuchar música antes de comenzar con las exposición, la música es como una válvula de escape que te libera por un instante de la tensión en la que estas inmerso por la exposición.

  • 3) Vístete para la ocasión

    Es evidente que la ropa que lleves va a depender del contexto en que realices tu exposición oral. No será lo mismo presentar ante un jurado tu tesis doctoral que exponer un trabajo a tus compañeros de bachillerato o realizar una jornada de formación en tu lugar de trabajo.

    Lo más importante – aparte de vestirte de manera más o menos formal según la ocasión -, es que la ropa que uses sea lo más cómoda posible. No te pongas prendas que te vengan demasiado apretadas y que te impidan moverte con naturalidad y fluidez.

    Va a ser muy importante el movimiento con los brazos ya que si no logras contrar estos movimientos, lo que ocasionaras es nublar tu propio mensaje y distraer a tu audiencia, la expresión corporal combinado con una vestimenta adecuada, sin duda te dará excelentes resultados.

  • 4) Tu exposición oral sin prisas

    Llega con tiempo de sobra. Inspecciona la sala en la que vas a tener que realizar tu presentación y asegúrate de situarte en un espacio ancho en el que puedas moverte y dar sensación de que controlas tu espacio.

    Si vas a apoyar tu exposición con un Power Point, anotaciones en la pizarra o con Prezi, es recomendable que busques un portátil/tablet que te permita guardar toda la información para futuras presentaciones además de posibilitar la conexión con el proyector del que la sala disponga. Podría pasar que por alguna razón internet hubiese dejado de funcionar en ese lugar, o que la versión del programa que usas no esté instalada en el ordenador que ellos tienen disponible. En este caso, también puedes cubrirte las espaldas con un módem inalámbrico para tu PC, muy útil para muchas otras situaciones.

    Si quieres evitar el riesgo de tener que realizar tu exposición oral sin el material de apoyo que habías preparado, también puedes hacerlo de una manera más económica con una de estas memorias USB que te evitarán depender 100% de internet.

    El momento de hablar en público

  • 1) Bebe agua

    En los segundos antes de empezar tu presentación, toma un trago de agua. El cuerpo humano genera adrenalina en situaciones en las que cree que estamos en peligro. Se trata, pues, de una hormona que nos prepara para la reacción de lucha o huida. Pero, recordad, no estamos frente a una amenaza, sino delante de una oportunidad. Engaña a tu sistema nervioso bebiendo un trago de agua y haciéndole ver que no corres ningún peligro. ¿A caso te pararías a beber un momento si estuvieras huyendo de un león?

  • 2) Consigue una imagen de controlar el tema

    Ni se te ocurra llevar un folio entero con miles de anotaciones. Mi consejo es llevar pequeñas fichas con palabras clave de cada apartado y que te sirvan de apoyo en un momento dado. También es conveniente que te anotes las citas que hayas podido usar. En ese caso, leer la cita desde el papel, podemos considerarlo aceptable.

    En definitiva, evita leer. Expón tus ideas con una postura corporal erguida, intentando mirar a todas las zonas donde haya público, con las manos siempre visibles y acompañando el discurso con ellas. El cuerpo en dirección a la audiencia y, si tienes espacio, dar varios pasos para cambiar de posición mientras hablas. Ocupar todo el espacio dará al público una sensación de seguridad en ti mismo.

  • 3) No tengas miedo a los silencios

    No rellenes los huecos entre frases con coletillas ni frases sin sentido. Un silencio ayudará a resaltar aquello en lo que quieres hacer hincapié. También los puedes generar a través de preguntas abiertas a la audiencia. Interactuar con ella te ayudará a mantenerlos despiertos y atentos a tu exposición, lo cual siempre se agradece.

    Los silencios controlados ayudan de forma significativa a mantener el autocontrol y nos relaja, brindándonos mayor confianza ante la audiencia y empoderarnos del tema que estamos tratando, inlcuso, nos da una pauta pequeña para repasar una idea antes de expresarla o de recordar algún dato que necesitemos dar a conocer.

Para ampliar la información, te recomiendo adquirir uno de estos libros, te ayudará mucho “Hablar en público” de J. Blascke o “Hablar en público: técnicas de comunicación oral y preparación de discursos y presentaciones” de Jose M. Garcia, que te ayudarán a mejorar tu oratoria.

Por otro lado, puede que estés pensando en preparar tu entrevista de trabajo usando algunas de estas técnicas. No dudes en consultar nuestro post acerca de cómo vestirte para esta ocasión.